Santiago Martínez

Santiago Martínez

martes, 21 de diciembre de 2010

Felices fiestas

Después de una etapa de sequía literaria pero, eso sí, de intensa actividad neuronal, quiero pararme a felicitar a todos los que os habéis parado a leer mis reflexiones, os deseo unas felices fiestas: Que tengáis alguien con quien compartirlo, algo que compartir y un sitio donde reuniros. Así como en Belén dos personas, un nacimiento y un portal.
Me viene a la memoria un lema publicitario tomado del filosofó católico San Agustín “No es rico el que más tiene sino el que menos necesita”.
Os deseo mucha salud y fuerza para ser felices.
Que Dios os bendiga.

lunes, 25 de octubre de 2010

El poder de una sonrisa

Para mi el secreto de la vida está en disfrutar de las cosas sencillas, de cuidar los pequeños detalles, de ofrecer lo que uno tenga.... de compartir.

He estado reflexionando sobre el poder de una sonrisa. Supongo que habrá muchos estudios, libros, tesis doctorales... sobre la sonrisa pero a mi me gusta observar y probar empíricamente por mi mismo. Un día me dio por salir a pasear por la calle sonriendo, fijándome en la gente - es algo contagioso -, la gente te responde con otra sonrisa o lo intenta. Cuando pido, doy o reclamo algo sonriendo me resulta más fácil y a mi interlocutor también. A mi una sonrisa me ha alegrado más de un día.

A veces me cuesta sonreir, pero tengo que esforzarme para hacerlo y no siempre lo consigo. Como para todo necesito entrenamiento para ofrecer una sonrisa sincera, verdadera, una sonrisa limpia que es la que más poder tiene tanto para mi como para el que la ve.

Con los mayores siempre intento trabajar con una sonrisa, y si consigo que además se rían me doy por satisfecho. Tube un jefe que nos decía "cuando vengais a trabajar los problemas de casa los dejais en la puerta y cuando os marcheis los recogeis". Yo me lo tomé en serio y la verdad que es un gran consejo.

Cuando trabajemos con mayores, seamos alegres, sonriámosles, hagamos que sonrían.
Ya decía William Shakespeare "Es más fácil obtener lo que se desea con una sonrisa que con la punta de la espada".

Un abrazo

martes, 24 de agosto de 2010

Control del Burnout

Hola blogeros. En este mes en el que la mayoría de los profesionales está de vacaciones, quisiera hacer referencia al síndrome de burnout, síndrome de desgaste profesional. Es un tipo de estrés prolongado motivado por la sensación que produce la realización de esfuerzos que no se ven compensados personalmente. Se suele dar en trabajos sociales que implican el trato con personas e importantes exigencias emocionales en la relación interpersonal (personal sanitario, docentes, policías, etc.), que resultan en un deterioro, desgaste o pérdida de la empatía.

Para luchar contra este síndrome debemos trabajar en equipo, apoyarnos en el trabajo, y desconectar cada cierto tiempo del mismo. Sobre todo los directores deben tener en cuenta que hay que mimar al personal no solo económicamente sino proporcionando a los trabajadores tiempo de descanso adecuados, fomentando la buena relación entre los empleados (el diálogo), animar el trabajo en equipo, teniedo como lema el de los tres mosqueteros TODOS PARA UNO Y UNO PARA TODOS.

Trabajando con mayores o se hace así o los que acaban pagando las consecuencias son los propios mayores. Lo cual es inaceptable.

Mi receta personal es: yo tengo un mes de vacaciones que reparto en cuatro semanas una en cada trimestre del año en las que me obligo a no tocar nada del trabajo. Me encanta trabajar con mayores pero tambien sé que: para aprender a amar a los demás hay que empezar por uno mismo.

Un abrazo para tod@s.

lunes, 12 de julio de 2010

NEURÓBICA VS ALZHEIMER


Este es un correo que me mandó un amigo y quiero compartirlo. Me parece muy interesante. Espero sea de utilidad. Creo que daño no nos va hacer y por si hace bien, no está mal tenerlo en cuenta.

Es un gran monstruo, pero nada cuesta hacer los ejercicios propuestos..
El hemisferio derecho del cerebro, le va a agradecer...
"Gimnasia para el cerebro"

El simple hecho de cambiar de mano para cepillar los dientes, contrariando su rutina y obligando la estimulación del cerebro, es una nueva técnica para mejorar la concentración, entrenando la creatividad y la inteligencia y así realiza un ejercicio de Neuróbica.
Un descubrimiento dentro de la "Neurociencia " , revela que el cerebro mantiene capacidad extraordinaria de crecer y mudar el padrón de sus conexiones.

Los autores de este descubrimiento, Lawrence Katz y Manning Rubin (2000), revelan que Neuróbica, o la "aeróbica de las neuronas" es una nueva forma de ejercicio cerebral, proyectada para mantener al cerebro ágil y saludable, creando nuevos y diferentes padrones de actividades de las neuronas de su cerebro.
Cerca de 80% de nuestro día a día, está ocupada por rutinas, que a pesar de tener la ventaja de reducir el esfuerzo intelectual, esconden un efecto perverso: limitan al cerebro.
Para contrariar esta tendencia, es necesario practicar ejercicios "cerebrales" , que hacen a las personas pensar solamente en lo que están haciendo, concentrándose en esa tarea. El desafío de Neuróbica, es hacer todo aquello contraria a la rutina, obligando al cerebro a un trabajo adicional.

Alguno de los ejercicios:
- Use el reloj en el pulso contrario al que normalmente lo usa ;
- Cepíllese los dientes con la mano contraria al de costumbre:
- Camine por la casa, de espalda (en la China , esta rutina lo practican en los parques);
- Vístase con los ojos cerrados;
- Estimule el paladar con cosas diferentes;
- Vea las fotos, de cabeza para abajo (o las fotos, o usted);
- Mire la hora, en el espejo;
- Cambie de camino para ir y volver del trabajo;
- Muchos otros, dependiendo de su inventiva.
La idea es cambiar el comportamiento de rutina. Tiente hacer algunas cosas diferentes, con su otro lado del cerebro, estimulándolo de esa manera. ¡Vale la pena probar!
¿Que tal si comienza practicando ahora, cambiando de mano el manejo del Mouse y enviando ahora a sus amigos, este mensaje… usando el Mouse, con la otra mano?

martes, 15 de junio de 2010

Tu opinión me interesa.

Hola:

Quisiera pedirte que reflexionaras un momento. Y me respondieras a unas preguntas relacionadas con la tercera edad.

Estamos trabajando para mejorar la calidad de los servicios para la tercera y cuarta edad.

Los modelos sociales de familia han variado y seguirán variando.

Existen muchas hipotéticas alternativas: centros de mayores comunitarios, servicios geriátricos comunitarios, Ciudades geriatricas, Comunidades geriátricas, pequeños centros privados, Asociaciones geriátricas.



¿Qué idea tienes de una residencia geriátrica?


Cuando seas anciano ¿dónde te gustaría vivir?


Si tuvieras un familiar anciano ¿Dónde crees que estaría mejor?



Gracias por tu tiempo.

Un abrazo


Santiago Martínez Carballal

domingo, 30 de mayo de 2010

Reinvindico el carácter vocacional del gerontólogo.







Por vocación, por un lado, se designará a la inclinación que un individuo tiene por emprender una determinada carrera, profesión o cualquier otro tipo de actividad en la vida.

Según la Real Academia Española la gerontología es:

Ciencia que trata de la vejez y los fenómenos que la caracterizan.

Y el gerontólogo, ga es:

La Persona versada en gerontología.

Partiendo de esto creo necesario que la profesión de gerontólogo debe ser:

- una profesión con autonomía,
- con un plan de estudios propios específicos,
- con una categoría profesional propia,
- y debe ser un requisito imprescindible para poder dirigir un centro para ancianos, o para trabajar para y por los mayores.

En mi opinión para trabajar de gerontólogo no vale cualquiera. Se requiere una serie de cualidades innatas y adquiridas como se requiere para cualquier otra profesión.

Algunas de esas cualidades son:

- la paciencia,
- la predisposición al servicio,
- el trabajo en equipo,
- el saber escuchar,
- el buen humor,
- la comprensión,
- la empatía,
- el conocimiento de las necesidades físicas, psíquicas, sociales, ambientales y las formas de incidir en ellas de manera positiva en beneficio de nuestros mayores...

Trabajaré para que eso sea posible desde mi sencilla posición, con la ayuda de todo aquel o aquella que sienta y piense lo mismo y con los/las que ya estén trabajando en ello .

Nuestros mayores deben estar en manos de profesionales, que velen por su bienestar, que entiendan su situación, sepan respetar sus derechos y sus necesidades. Contando siempre con las familias como unos de los pilares del trabajo gerontólogico.

Si los modelos sociales de convivencia cambian los ancianos no pueden quedar a un lado. Tenemos el deber de buscarles un lugar de privilegio, igual que debemos cuidar que nuestros hijos esten protegidos también debemos cuidar que nuestros mayores lo estén, al fin y al cabo algún día, si Dios quiere, llegaremos a ancianos y querremos que nuestros últimos años de vida sean lo más felices posibles. Porque algo tengo claro que un anciano tambien puede ser feliz. Pongámosle a la vida un buen broche final. Lo que no quieras para ti no lo quieras para los demás.

Este es el enlace donde podreis leer el PROYECTO DE DECLARACION UNIVERSAL DE LOS DERECHOS DEL ADULTO MAYOR:
http://www.adolfotaylhardat.net/proyectodedeclaracionsobreladultomayor.htm

Un saludo

lunes, 12 de abril de 2010

Relativiza y sé paciente.






Creo verdaderamente que la paciencia y la capacidad de relativizar las cosas son dos cualidades necesarias para trabajar con ancianos.

Con la edad los tiempos para realizar cualquier acción aumentan y nos hacemos más torpes sin querer. Debemos darle al mayor el tiempo que necesita para realizar las acciones de la vida cotidiana, no imponerle un tiempo , no estresarlo ¿quién está al servicio de quién?.

Los errores, insultos, agresiones debemos tener en cuenta de quién vienen, si es totalmente conciente o alguna demencia le nubla el entendimiento, si quiere ser más bien una llamada de atencion o una maldad en si misma. De todas maneras debemos hacerles ver que lo hecho está mal (sin gritar, ni respondiendo de la misma manera que ellos, con tranquilidad y si estamos muy alterados mejor no decir nada).

Pongamos un ejemplo: un día cualquiera en una sesión de psicoestimulación con un grupo, doña Celia (con problemas mentales) no quiere colaborar, no pasa nada, hablo con ella y me da un bofetón y grita (no tiene un buen día) la separo del grupo le explico, sin gritar y con tono tranquilo, que piense en lo que acaba de hacer y aviso a la auxiliar de la nueva situación para que la vigile. Sigo con el grupo, no le doy más importancia. Al día siguiente la señora me pide perdón.

Adopte el ritmo de la naturaleza; su secreto es la paciencia. Ralph Waldo Emerson