Buenas tardes blogueros.
Quisiera compartir hoy un cuento que se me ocurrió para que
los mayores me entendieran fácilmente
porqué es necesario hacer ejercicios de estimulación de capacidades.
Érase una vez un mundo inmenso lleno de pueblos que se
comunican por carreteras. Cada uno tiene varias carreteras que lo comunican con
los pueblos más cercanos proporcionando un intercambio de información rápido y
ágil. Con el paso del tiempo los pueblos se acostumbran a utilizar más unas
carreteras que otras en función de las costumbres y hábitos. Muchas carreteras
pasan a ser secundarias, con el tiempo y la falta de uso se van deteriorando y
acaban por desaparecer, quedando así las carreteras más transitadas. Con el
paso de los años hay pueblos que por falta de afluencia de visitantes van
quedando cada vez más aislados hasta llegar al extremo que nadie pasa por allí
y acaban aislándose y muriendo incomunicados. Para que los pueblos no mueran es
necesario fomentar un mantenimiento continuo de las carreteras y unas costumbres
que permitan pasar por todos los pueblos de vez en cuando para que así siga
habiendo intercambio entre los pueblos y este mundo siga gozando de salud y
vida.
Este mundo es nuestro cerebro, los pueblos nuestras neuronas
y las carreteras son los axones y dendritas que comunican unas neuronas con
otras mediante la sinapsis.
Este cuento me sirvió para que entendieran que nuestro
cerebro necesita ser estimulado de múltiples maneras para mantenerlo en forma
como cualquier otro músculo de nuestro cuerpo. Mediante la estimulación de las
capacidades del lenguaje, la orientación, la atención-concentración, la
memoria, las gnosias y las praxias, la lectura y la escritura, el cálculo y las
funciones ejecutivas proporcionamos a nuestro cerebro el ejercicio necesario
para que se mantenga en forma y nos permita controlar y prevenir cualquier
patología. Mejorando la calidad de vida de nuestros mayores.
Que tengan un buen día y disfruten de la vida.